Alquimia La Piedra Filosofal II

Alquimia La Piedra Filosofal II

Aumenta la inteligencia humana: ‘Gracias a ella el hombre puede extender los límites de su poder, de sus luces y de su razón, desarrollando su genio, y dándole una amplitud, una inteligencia y una penetración muy por encima de lo que él mismo puede concebir’.10

divina: ‘Me dijo que si durante nueve días consecutivos usara de nueve gotas o nueve granos de la Piedra, sería dotado de una inteligencia angélica y que me parecería estar en el paraíso’.11 Hasta otorga poderes psíquicos: ‘Purifica e ilumina tanto el cuerpo y el alma del que la posee que ve como en un espejo todos los movimientos celestes de las constelaciones y las influencias de los astros, hasta sin mirar al firmamento; incluso en una habitación con las ventanas cerradas’.12

Hemos elegido el texto que transcribimos a continuación, procedente de un tratado del siglo XIX, que lleva por título ‘Hermes desvelado’, cuyo autor se hizo llamar Ciliany, porque es de los más cercanos a nuestro tiempo (entre alquimistas se considera a Ciliany uno de los últimos Adeptos) y porque, además, resume bien las virtudes de la Medicina Universal.

‘Este es el efecto de la medicina universal, que cura radicalmente todas las enfermedades que afectan al hombre durante el curso de su vida, y lo hace recorrer con buena salud muchos siglos, a menos que Dios, en sus designios lo haya ordenado de otra forma. Tiene así efecto contrario a la opinión dada por los médicos, que sostienen que un solo remedio no puede curar todas las dolencias, Si, por otra parte, conociesen la medicina universal, verían que el poder de esa sal es semejante al poder de un imán, que atrae, en vez del hierro, la fuerza de la vida universal, y le sirve como de envoltura. Al administrarla, ellos [los médicos] estarían forzados a reconocer su poder celeste, y se pondrían de rodillas delante de esa bella sal magnética, dotada de una fuerza sobrenatural y milagrosa; proclamando, de cuerpo y alma, que ninguna dolencia resiste a su acción, como de ello me convencí, dedicando la vida a las dolencias por ellos abandonadas’. 

En forma de polvo de proyección: Polvo de proyección: …Polvo que al ser proyectado sobre los metales imperfectos en fusión, los transmuta en oro o plata, según haya sido llevada la obra al blanco o al rojo. (Diccionario Mito-Hermético. Dom Antoine- Joseph Pernety. 1758).

Fulcanelli nos ofrece una definición similar: ‘La Medicina universal, fermentada con oro o plata purísimos, mediante fusión, da como resultado el polvo de proyección. Es entonces una masa traslúcida, roja o blanca, según el metal escogido, pulverizable y apropiada tan solo para la proyección13 metálica’.

Como vemos, la piedra filosofal debe ser orientada hacia la transmutación metálica. Si se quiere transmutar en oro, deberá ser puesta en fusión con éste para que la Piedra reciba, por decirlo de alguna manera, la información de la estructura atómica del oro. Así, la Piedra, orientada hacia esta información, la traslada a los otros metales, mejorándolos, perfeccionándolos, transmutándolos en el metal por excelencia, el oro. Es la Obra al Rojo. El mismo proceso requiere la transmutación en plata, en este caso, el proceso ha sido llamado Obra al blanco. De lo anterior podemos deducir porqué llamaron los antiguos a esta materia ‘polvos de proyección’, simplemente porque proyectan su perfección al oro. Siguiendo sus palabras literales, la piedra cura a los metales viles de su lepra, es decir, de su inferioridad, los perfecciona, los proyecta hasta su máxima expresión, el oro.Potencia transmutatoria:
‘La Piedra podría tener una virtud más o menos grande según hubiese sido fermentada más o menos veces’

(Roger Bacon. Espejo de la Alquimia, s. XIII). A tenor de los textos, no todas las piedras filosofales gozan de la misma potencia transmutativa. Nos referimos a la proporción entre la cantidad de polvos de proyección y la del metal a transmutar. Cuanta más virtud o potencia tiene la Piedra, una menor cantidad de ésta transmuta una mayor cantidad (peso) de metal innoble. Ello depende básicamente de la pureza de la materia empleada para elaborar la piedra filosofal y del número de fermentaciones secretas realizadas sobre ella. Cuantas más fermentaciones, más potencia. Cada fermentación aumenta por 10 la potencia transmutatoria. Así, la segunda fermentación eleva la potencia a 100, la tercera a 1.000, la cuarta 10.000 y así sucesivamente hasta el tope que se dirá más adelante. Este proceso fermentativo y de aumento de la virtud de la piedra ha sido llamado siempre ‘Multiplicación’.

10 En la ‘Concordancia Mito-Físico-cábalo-hermética’. Texto anónimo del siglo XVIII.
11 En la ‘arqueta del joven campesino’, texto anónimo.
12 Sperber, en su ‘Isagoge de materia lapidis’.

Artículo realizado por Vasilius



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