Flores de Bach

¿Qué son las flores de Bach?

Las Flores de Bach, como se conocen popularmente, son remedios naturales elaborados a partir de flores, que en la década de 1.930 elaboró el Dr. Edward Bach basándose en sus propias investigaciones y en referencias de otros profesionales de la salud. Desde entonces han sido utilizadas por millones de personas en todo el mundo y hoy gozan de gran respeto en las comunidades vinculadas a la salud, en todas sus áreas.

 

Concretamente las 38 esencias florales que componen el sistema que elaborara Edward Bach, forman en su conjunto un mapa vinculado al universo psicoespiritual del ser humano. Cada esencia está relacionada con una manera característica de proceder que puede ser percibida en los rasgos habituales de comportamiento de cualquier ser humano. Podríamos decir que fueron elaboradas para disolver los rasgos negativos del carácter, tanto emocional como mental que impiden la expresión natural y armónica de todo ser humano.

 

De ahí que las esencias florales se vinculen, sobre todo, al ámbito emocional de la persona y que ese estado emocional específico, limitante, sea el indicativo para tomar el remedio floral correspondiente. Por ello lo importante en la evaluación del estado de salud de la persona, es descubrir cuál es la emoción predominante que está alterando la expresión armónica de su naturaleza. Por ello en el sistema encontramos remedios que están indicados para el miedo, la falta de interés, apatía, resignación, celos, ira, tristeza, entre otras.

Los 12 tipos de personalidad y arquetipos de Bach

Según el modelo de Edward Bach, existen doce tipos de personalidades relacionadas con los doce sanadores: los primeros doce remedios que él elaboró.

 

El objetivo de la Terapia Floral es el de mantener a la personalidad ligada a su alma, o lo que es lo mismo, que el alma pueda expresarse sin limitación en la cotidianeidad y que desarrolle su proceso de crecimiento a través de las experiencias que la Vida, como un Todo, propone en cada uno de los asuntos cotidianos y, así, extraer el conocimiento que más tarde se transformará en sabiduría. En este sentido podemos afirmar que cada uno de los seres humanos pertenece por nacimiento a un tipo específico de personalidad de las doce que Bach describe y que, como ya hemos explicado, han estado presentes en el transcurrir del tiempo recogidas en diversas presentaciones arquetípicas y míticas en la historia de la humanidad.

 

Por lo que no importa la enfermedad sino el comportamiento ante esta, eso nos dirá a qué tipo pertenecemos y qué misión nos encomendó nuestra alma. Que la admiración hacia una virtud en otros o de repulsión ante un defecto en los demás, nos ayudará a saber de nosotros, de nuestro “tipo de personalidad; por lo que, defecto y virtud, forman parte de una unidad que denominamos “personalidad”: “Fundamentalmente hay doce tipos primarios de personalidad, existiendo el positivo y el negativo de cada uno”. Las tipologías de Personalidad se dividen en dos grandes grupos: extrovertidos e introvertidos, con seis tipologías cada uno. Los extrovertidos pueden ser de Fuego o Aire, y los introvertidos de Tierra o Agua, favoreciendo así la elección del remedio tipológico en función del temperamento del paciente.

  • Extrovertidos, activos: Fuego y Aire.
  • Introvertidos, pasivos: Agua y Tierra.

FUEGO

Son tipologías dinámicas y expansivas, se muestran externamente y viven volcados al exterior. Casi no piensan, pues son muy intuitivos o instintivos, la acción desde la espontaneidad es algo usual en sus vidas. La vida al aire libre, la aventura e incluso el riesgo, son motivaciones en su vida diaria.

AIRE

En ellos, aunque también existe la expansión y la relación, se introduce un componente que define a estas tipologías: son más mentales. Su necesidad de estructurar, pensar y meditar sobre los asuntos de la vida les dota de un mecanismo intelectual destacado. La lectura, la cultura y el desarrollo del conocimiento son sus entretenimientos favoritos.

AGUA

En las tipologías donde destaca el agua, encontraremos a personas eminentemente sentimentales, afectivas, donde el mundo emocional es muy importante. Las relaciones, los vínculos y la vida filial, afectiva, familiar o fraternal, serán sus protagonistas. Destaca la mística, la religión o la búsqueda de lo trascendente. Un mundo interior rico y conocido es la tónica de su universo cotidiano.

TIERRA

Son tipologías habilidosas, prácticas, se mantendrán firmes y determinantes en lo que concierne al mundo material. Se percibirán como cautelosas, a veces excesivamente precavidas, amantes de la comodidad y los bienes materiales. Destacan en el hacer y en su habilidad para plasmar en la tierra lo que deciden concretar. El cuerpo físico y las sensaciones están muy presentes.

Los 38 tipos de flores de Bach

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Impatiens

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Vervain

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Agrimony

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Cerato

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Water Violet

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Scleranthus

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Mimulus

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Gentian

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Centaury

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Clematis

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Chicory

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Rock Rose

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Gorse

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Oak

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Heather

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Rock Water

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Vine

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Olive

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Wild Oat

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Holly

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Hornbeam

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Wild Rose

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White Chestnut

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Cherry Plum

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Honeysuckle

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Aspen

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Chestnut Bud

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Walnut

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Red Chestnut

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Beech

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Mustard

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Elm

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Crab Apple

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Pine

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Larch

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Star of Bethlehem

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Sweet Chestnut

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Willow

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Propiedades de las flores de Bach

Basándose en investigaciones y tradiciones, conocimientos transmitidos de investigadores a discípulos y conocimientos ancestrales, en su propia experiencia como médico y en unas dotes excepcionales de observación Bach llega a la conclusión de que las personas viven, se relacionan y se expresan desde unos patrones concretos. Estos patrones, relacionados con la personalidad de cada sujeto, dan lugar a diferentes formas de reaccionar ente la vida y ante la enfermedad, es decir, diferentes formas de expresión vital.

 

Partiendo de esta premisa desarrolla la Terapia floral como un sistema de sanación que contempla al ser humano desde una perspectiva holística y unitaria del Universo en el que todo lo que existe está conectado y tiene un sentido. Ya desde las culturas más antiguas se sabe que en la naturaleza, expresión viva del Amor creador, existen todos los remedios para ayudar a la propia vida a su avance y crecimiento. De igual modo se dan también los remedios para que el hombre pueda superar sus defectos y curar sus enfermedades, lo que sucede es que las modernas civilizaciones han olvidado estos ancestrales conocimientos que, poco a poco vuelven a emerger a través de las terapias naturales. Esta corriente de renacimiento es un claro indicativo de la evolución de la Humanidad en la búsqueda de nuevos caminos para su crecimiento y evolución.

 

A través de un proceso de transformación personal y el contacto con conocimientos ancestrales aún hoy fuera del alcance de la mayoría de la población Bach toma conciencia de que la naturaleza pone al servicio de la vida los elementos que ésta necesita para evolucionar. Al igual que el hombre es expresión viva del Amor también lo son las plantas, aunque en un modo más sencillo, y es en las plantas donde se manifiestan de manera más pura las emociones expresadas por la vida, concretamente una emoción en cada especie de flor.

 

Durante varios años de investigación Bach elaboró, casi podría decirse que sacó a la luz, los treinta y ocho remedios florales, vinculados a treinta y ocho estados emocionales, arquetípicos. Estos remedios, presentes en la naturaleza como expresión viva del Amor, tienen la cualidad de “elevar nuestras vibraciones y abrir nuestros canales”.

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¿Para qué sirven las flores de Bach?

Estos treinta y ocho remedios son uno de los instrumentos de los que dispone la Terapia floral para ayudar a la persona a entender el sentido de sus síntomas, a profundizar en su naturaleza para hacerse consciente del defecto en que está incurriendo, de la actitud vital inadecuada que desarmoniza su equilibrio interior y exterior.

 

Este proceso es realizado de manera íntima, personal y profunda por la persona, pero resulta complicado hacerlo sin ayuda ya que nuestra personalidad se presenta ante nosotros en una dualidad máscara-sombra que nos hace muy difícil vernos como realmente somos. Es por ello que se necesita la ayuda de un guía con la adecuada formación y la capacidad para acompañar en el proceso de transformación que los remedios florales facilitan; en el caso de la Terapia Floral esta persona es el terapeuta floral.

 

Las esencias, elixires o remedios florales contienen el mensaje energético de amor de las plantas y dada la diferente naturaleza de cada una de ellas este mensaje actuará de manera diferente en la persona, aportando información armonizadora allá donde hay desarmonía y conflicto. El remedio floral no se dirige al síntoma sino que colabora en la sanación de la causa profunda, real y desconocida que provoca dicho síntoma.

 

La Terapia Floral consiste en desarrollar un proceso de comunicación con la persona de manera que ésta pueda hacerse consciente de aquello que permanece inconsciente y que es la causa primera de un trastorno mental, emocional e incluso físico.

 

En ocasiones las personas presentan síntomas físicos, mentales o emocionales que no tienen una explicación clara desde el punto de vista médico, generalizándose como tensiones, estrés, malestar, depresión, agresividad, etc. Estos síntomas acaban convirtiéndose en enfermedades cuyo origen se desconoce u olvida. Este tipo de problemática: estrés, tensiones dolores sin razón aparente, completos, traumas, anclajes en el pasado, vivencias traumáticas que condicionan la forma de vivir, situaciones de desorientación emocional, desequilibrios, alteraciones de los esquemas de pensamiento y un largo etc, hacen que las personas no se sientan a gusto con su yo profundo y con su vida.

 

Profundizar en las causas primeras de esas alteraciones, “hacer consciente lo inconsciente”, analizarlo y encontrar la forma de solucionarlo es el objetivo de la Terapia Floral. A este trabajo se une la acción de los elixires florales, cuya misión es reequilibrar la energía emocional en las facetas que se encuentren desequilibradas utilizando para ello preparados de disoluciones de uno o varios elixires en función de las necesidades de la persona.

 

La Terapia Floral trata siempre de hacer que el sujeto profundice en las sombras de su mente, de sus recuerdos, de sus emociones, en la búsqueda de la causa primera del problema que le aflige, la cual muchas veces está tan escondida y enterrada que cuesta mucho reconocerla como elemento distorsionador y por ello es necesaria la intervención de una terapeuta con los conocimiento y la sensibilidad adecuados para acompañar en ese camino de búsqueda y sanación.

Filosofía de la Terapia Floral

A lo largo de la vida del hombre puede producirse “un desvío del camino trazado por el alma, bien por nuestros deseos mundanos o por la persuasión de otros”, y aunque esto puede suceder de manera inconsciente es el motivo del conflicto entre las necesidades del alma y los deseos de la personalidad, aquí es donde se inicia la enfermedad como síntoma de la situación desarmónica. Bach elabora una teoría sobre la enfermedad fundamentada en los siguientes principios:

 

1. La enfermedad no es un mal a suprimir sino un beneficio a comprender.

 

Para nuestra mentalidad occidental fuertemente influida por la tradición judeocristiana el sufrimiento, el dolor y la enfermedad son considerados como castigos, desde la perspectiva de Bach tiene un significado mucho más positivo, la enfermad es la señal, la alarma de que el camino elegido no es el correcto y se debe detener el avance, escuchar al alma y retomar la senda adecuada. Así pues la enfermedad no sería un fin en sí misma sino un medio para llamar la atención a la personalidad y reorientarla en la búsqueda del camino adecuado.

 

2. La enfermedad es consecuencia de un conflicto.

 

El alma avisa en numerosas ocasiones y de formas muy variadas de que el hombre y su personalidad se están desviando del camino adecuado. Avisa a través de las situaciones que se presentan, a través de los sueños, de los encuentros, de lo que se creen casualidades… pero cuando no se le hace caso pasa a formas más vehementes de llamar la atención, entonces actúa sobre el ánimo, sobre la actitud, y si aún así se hacen oídos sordos acaba por actuar sobre el cuerpo físico, es lo que se conoce como síntomas psicosomáticos es decir, manifestaciones físicas de cuestiones emocionales no resueltas. Si el sujeto mantuviese un estado de atención consciente sobre sí mismo y su proceso vital y actuase cuando surgiese una situación conflictiva sin dejar que éstas se enquistasen, dicha manifestación física no habría sido necesaria. Así pues la enfermedad es el medio último del que el alma dispone para avisar al hombre de que no está siguiendo el camino para su adecuado aprendizaje.

 

3. La enfermedad es consecuencia de la acción de factores personales y transpersonales.

 

Bach alude a dos factores desde los que se puede producir la enfermedad:

 

  • Factores personales. Con respecto a éstos Bach dice: “…la disociación entre nuestra alma y la personalidad y el mal o la crueldad frente a los demás… cualquiera de estas dos cosas da lugar a un conflicto que desemboca en la enfermedad”. Otro de sus comentarios afirma: “las enfermedades primarias verdaderas del hombre son defectos como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia, y si analizamos cada uno de ellos descubriremos que todos son contrarios a la Unidad”.

 

  • Factores transpersonales. Bach pensaba que el alma se encarna en sucesivas vidas y que era posible que surgiese la enfermedad desde un punto de vista kármico de tal manera que el alma pudiera aprender ciertas experiencias en una vida posterior que aunque para la conciencia del hombre suponga toda una vida para el alma es sólo “un día de colegio”.

 

4. La enfermedad no es materia en su origen.

 

El verdadero origen de la enfermedad no ha de buscarse en causas físicas, si el hombre fuera capaz de mirar en su interior hallaría en sus defectos la causa primera de la enfermedad. Defectos como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia son causas primeras de conflicto entre alma y personalidad y si esto no es resuelto ni se atienden las señales de alarma que van apareciendo puede llegar a desembocar en enfermedad dependiendo del defecto tolerado.

 

5. En la enfermedad no hay nada de accidental.

 

La enfermedad que se manifiesta nunca es casual, es el indicador que expresa, de manera simbólica, la naturaleza del defecto o conflicto, por lo cual da la oportunidad para tomar conciencia de la situación y enmendar la expresión de vida desde lo más profundo del ser.

 

Partiendo de estas premisas Bach afirma que no hay enfermedades sino enfermos, personas con síntomas que reciben un mensaje desde el alma para que se den cuenta que su actitud hacia la vida no es la adecuada y deben iniciar un proceso de profunda transformación que les devuelva a la senda del aprendizaje y la sabiduría.

 

En palabras de Bach: “no hay curación real a menos que haya un cambio en la perspectiva con la cual el hombre ve el mundo, que da el logro de la paz y de la felicidad interior”. “… no tengamos temor de zambullirnos en la vida; estamos aquí para adquirir experiencias y conocimientos, y aprenderemos muy poco si no nos enfrentamos a la realidad y extremamos nuestras posibilidades. A cada paso pueden obtenerse nuevas experiencias, y las verdades de la naturaleza y de la humanidad pueden revelarse con tanta efectividad – o quizás más – en una pequeña choza en el campo, como en medio del ruido y el ajetreo de una gran ciudad”.

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¿Cómo tomar flores de Bach?

Las esencias florales se toman sublingualmente, es decir, se depositan de 2 a 4 gotas del remedio bajo la lengua. Se pueden tomar individualmente o bien mezclando algunos de los remedios para crear un preparado personalizado. También se pueden tomar depositando unas gotas en un vaso de agua y bebiendo a sorbos.

 

La forma de administración depende de las características del momento que vive la persona, se ha establecido de forma general la propuesta de tomar 4 gotas 4 veces al día, sin embargo esto ha de ser concretado para cada persona en cada momento. Una regla a seguir para tener una idea al respecto es que cuanto más agudo es el estado emocional de la persona, menor debe ser el tiempo entre tomas.

 

Pudiendo llegar en casos de urgencia a tomar cada 5 minutos como en el caso del rescue remedy, que está indicado para casos de urgencia hasta que se reestablezca el estado natural de la persona.

¿Cómo saber qué flores de Bach necesito?

Para conocer la flor de Bach que debes tomar, es necesario identificar lo que sientes y descubrir qué emoción debes afrontar. Te invito a realizar este curso gratuito de terapia floral para ayudarte a determinar tu tipología básica de personalidad y que de esta forma sepas qué flor de Bach es más adecuada para ti.

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Terapia Floral Evolutiva

La Terapia floral Evolutiva ideada por Luis Jiménez y desarrollada por la Escuela Andalusí es un modelo moderno que integra el saber ancestral desde el argot simbólico-floral y dota a los profesionales de una visión trascendente para adentrarse en la vida desde la mirada simbólica.

 

Utiliza las esencias florales de Bach como catalizadores y símbolos para explorar los arquetipos que constituyen el inconsciente de todo Ser y el inconsciente colectivo de la humanidad.

 

En la formación de Terapia floral Evolutiva, se rescata de forma respetuosa de la obra de Bach, todo lo que las otras ciencias que se han apropiado de su saber no han sabido entender, por estar su praxis fuera del modelo simbólico-místico y su objetivo alejado del desarrollo evolutivo del Alma. Trayendo al panorama terapéutico actual, una de las vías más completas e integradoras que ha conocido la humanidad para el mantenimiento de la salud como símbolo del desarrollo de la consciencia.
A través de varios encuentros vivenciales, durante dos años lectivos, se desplegará todo un conocimiento teórico ligado a un proceso experiencial, que dotará al alumno de capacidad para conocerse a sí mismo y adentrarse en el arte terapéutico con conciencia.

La formación en Terapia floral Evolutiva que presentamos no es un curso de teoría en la que algunas mentes se potencien desde el conocimiento intelectual. Pretendemos que sea un verdadero viaje interior, para reconocernos como entidades cambiantes que se expresan de acuerdo al posicionamiento de su límite.

 

 

Los alumnos y alumnas que participen en este curso profesional, deberán también conocer cómo se mueven sus distintas calidades energéticas y percibir desde la atención sus distintos móviles, aspectos de la personalidad que le definen en este momento de su existencia como ser humano, pero esto no puede ser teórico, ha de ser tremendamente práctico, debe ser vivido.

En el transcurso de este periodo de aprendizaje tutorado, los pasos serán desde un lugar seguro y en compañía de otros seres que como ellos desean penetrar en el interior de sí mismos, para con el tiempo poder advertir distintas estructuras que tienen atrapadas a las personas que llegan a consulta.

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Luis Jimenez terapeuta floral

Luis Jiménez

Luis Jiménez es el Ideólogo, creador de la Escuela Andalusí y del modelo Terapéutico de Terapiafloral Evolutiva y de Mística de lo Cotidiano. Autor de una veintena de libros, actualmente está centrado en la enseñanza de sus modelos bajo la propuesta: “Ama no pierdas el tiempo” Nacido en Málaga, España. Es Titulado Superior en Naturopatía por el Real Centro Universitario Escorial María Cristina (2006), experto en esencias florales. Realizó el curso de formación de formadores en 2001 en el instituto de ciencias de la educación de la universidad politécnica de Madrid.

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